a10studio
MENU CLOSE
a10studio
a10studio
  • projects
  • news
  • about us
    • about us
    • publications
  • contact

Rosalía, (LA) HORDE y el cuerpo generando espacios colectivos

Una reflexión sobre Rosalía, la arquitectura performativa
y el futuro del espacio cultural

Arquitectura performativa generada por el colectivo LA HORDE en Room With A View

El cuerpo colectivo como generador de espacio temporal.

LUX no es un concierto: es un ejercicio de arquitectura performativa hecha de cuerpos y cámara.
Y eso importa porque anticipa cómo se diseñará la experiencia cultural en la próxima década.

Lo que sigue es una lectura de LUX como arquitectura temporal: un sistema donde cuerpos, coreografía y cámara comienzan a diseñar espacio.

Durante la presentación en vivo de Berghain en los BRIT Awards el pasado domingo, algo comenzó a sentirse distinto casi de inmediato.

El escenario era prácticamente un vacío.

Sin grandes estructuras, sin narrativas visuales evidentes, sin el aparato escenográfico habitual del pop contemporáneo. En su lugar, un grupo de cuerpos ocupaba el espacio de forma continua, desplazándose, agrupándose y dispersándose con una precisión casi arquitectónica.

No parecían bailar alrededor de Rosalía.

Parecían construir el espacio junto a ella.

La acción no ocurría frente a un fondo, sino dentro de un campo en constante reorganización. La atención se desplazaba horizontalmente; el centro desaparecía y reaparecía según el movimiento colectivo. Por momentos, la escena se percibía menos como coreografía y más como una ocupación temporal del espacio.

Algo estaba siendo diseñado allí, pero no mediante objetos.

Sino mediante cuerpos en movimiento.

Lo verdaderamente interesante no era la música ni la coreografía en sí, sino la sensación de que el espacio estaba siendo producido en tiempo real.

Presentación de Berghain en los BRIT Awards 2026


Performance en vivo de Berghain dentro del proyecto LUX, donde cuerpo y coreografía producen espacio performativo.

En los últimos años, el término artista se ha vuelto extraordinariamente flexible. Sin embargo, existen momentos en los que esa palabra recupera peso real: cuando un proyecto deja de ser únicamente musical y comienza a operar como sistema cultural, espacial y visual simultáneamente.

Desde los ultimos meses del año pasado, mi atención —como la de muchos otros— ha sido capturada por LUX, el nuevo proyecto de Rosalía. Una artista que siempre ha sido rompedora, aunque hasta ahora no había estado tan evidentemente ligada a los movimientos artísticos contemporáneos europeos y sus creadores.

Lo que me interesa no es Rosalía como fenómeno pop. Me interesa lo que está construyendo conceptualmente, y hacia dónde apunta eso para quienes pensamos el espacio, la experiencia y la cultura.

Pero voy por partes.

Cuando el término artista vuelve a tener peso

Siempre me ha incomodado el uso inflacionario de la palabra artista. Se la aplicamos sin criterio a actores de telenovela, a cantantes pop construidos por una maquinaria de mercadotecnia, a cualquiera que aparezca en una pantalla. Del mismo modo que me irrita que alguien que hace campañas de shampoo se autodenomine “creativo”, creo que el término artista debería reservarse para quienes construyen un lenguaje propio, una visión, una obra. Rosalía, cada vez más, pertenece a esa categoría. Y eso es precisamente lo que hace que valga la pena hablar de ella en serio.

Rosalía ha roto con ese esquema tradicional. Se ha revelado como una auténtica candidata a la segunda categoría: cantante-artista visual, donde la música, el movimiento del cuerpo y los visuales se integran para transmitir algo bastante más poderoso que una canción.

Mi interés por su trabajo surgió al ver el performance que ofreció en la presentación de LUX en noviembre del año pasado: una pieza en la que ni habló ni cantó en absoluto, pero que llevaba una carga escenográfica y conceptual considerable. Después, ese interés no hizo más que crecer al escuchar Berghain, su sencillo en colaboración con Björk — una artista que no colabora con nadie por interés comercial. Cuando alguien de su talla decide trabajar con una artista joven, es porque genuinamente cree que esa persona tiene algo que decir. Eso fue suficiente para que yo empezara a tomarme a Rosalía en serio.

(LA) HORDE: cuando el cuerpo colectivo construye espacio

Unos meses antes de que LUX cruzara mi radar, lo hizo el colectivo francés (LA) HORDE.

Debo confesar que desde mis años de adolescencia tengo una fuerte fascinación por la danza contemporánea y la manera en que puede generar espacios y ambientes utilizando casi exclusivamente el cuerpo humano y su movimiento. El trabajo de Louise LeCavalier es sin duda uno de los pilares de ese gusto mío por “el espacio generado por el movimiento del cuerpo”.

En ese sentido, el trabajo del colectivo (LA) HORDE es algo específico y muy contemporáneo: llevan años investigando cómo internet (un espacio virtual) influye en el comportamiento colectivo en el espacio físico. Sus coreografías nacen del jumpstyle, la rave culture, los bailes de YouTube, los gestos del gaming, las masas sincronizadas. No cuentan historias en el sentido narrativo tradicional. Construyen campos de energía humana.

Esto conecta directamente con algo que Pina Bausch —una influencia fundamental para (LA) HORDE— articuló con enorme precisión: no le interesaba cómo se mueve la gente, sino qué es lo que mueve a la gente. Esa distinción aparentemente simple cambia todo.

Los Brit Awards: el momento en que todo convergió

Rosalía performing Berghain at the Brit Awards 2025 with Björk & (LA) HORDE

Rosalía en los Brit Awards 2025. Una pieza performativa, no un número musical.

La presentación de Rosalía en los Brit Awards de este pasado fin de semana fue la primera demostración pública clara de lo que muchos llevábamos meses imaginando: cómo sonaría y se vería Berghain en vivo.

Y lo que vi —lo que creo que vi, al menos— fue exactamente el encuentro entre estos dos mundos: la visión conceptual de Rosalía y la arquitectura coreográfica de (LA) HORDE trabajando juntos en algo que me daría mucha pena llamar simplemente “número musical”.

Prefiero llamarlo lo que creo que es: una pieza performativa. En el sentido estricto del performance artístico contemporáneo.

Rosalía como directora conceptual: un modelo que ya conocemos (pero raramente en el pop)

Desde El Mal Querer y especialmente a partir de Motomami y su evolución hacia LUX, Rosalía dejó de ser solo intérprete para asumir formalmente el rol de creative director, productora musical y diseñadora conceptual del performance. En el Motomami World Tour está acreditada explícitamente en esa función, junto con su hermana Pilar Vila Tobella y el creativo catalán Ferran Echegaray.

Esto es clave para entender su evolución: la visión conceptual nace de Rosalía, quien se apoya en colaboradores que la conocen muy bien para custodiar esa visión —su hermana Pilar—, y en un equipo que la traduce en disciplinas específicas: coreografía, moda, luz, cámara, escenografía.

Es un modelo que ya han explorado otros artistas contemporáneos: Madonna, Björk, Kanye West, Frank Ocean. Pero lo que Rosalía está haciendo ahora va, en mi opinión, más lejos que todos ellos en una dirección muy específica.

Su sistema creativo funciona así:

ROSALÍA (concepto, narrativa, identidad)
↓
Pilar Vila + Ferran Echegaray (coherencia estética)
↓
(LA) HORDE / Giasar / Jonas (coreografía)
↓
Moda / luz / cámara / escenografía (colaboradores externos)

Esto es prácticamente el modelo de un artista contemporáneo + director de ópera. Algo a mi parecer muy cercano al trabajo de figuras como Pina Bausch, Anne Imhof o Romeo Castellucci, e incluso con elementos característicos de la estética post-dramática alemana.

El salto de Motomami a LUX es exactamente eso: de pop star a autora escénica total.

El escenario que no es escenografía

National Ballet of Marseille directed by (LA) HORDE

El espacio cultural es ahora un escenario para el show de los humanos.

Aquí es donde empieza lo que me resulta más interesante desde una perspectiva arquitectónica.

Durante décadas, el concierto pop pareció operar bajo un modelo bastante estable:

ESCENARIO → ARTISTA → PÚBLICO

Un escenario frontal, un público observando, una escenografía esencialmente decorativa donde la coreografía acompañaba a la música sin alterar realmente la lógica espacial del evento. El espacio funcionaba como contenedor más que como agente activo.

En las presentaciones de Rosalía, especialmente en LUX, ocurre algo radicalmente distinto: casi no hay escenografía. Plataformas neutras. Superficies blancas. Ausencia deliberada del espectáculo visual tradicional.

Esto es extremadamente inusual en el pop, y es mucho más cercano al ambiente espacial de una galería contemporánea, un runway experimental, un ensayo coreográfico o un estudio cinematográfico. Espacios donde el espacio físico no representa nada, sino que permite que la obra y el cuerpo construyan el espacio.

Eso es pensamiento arquitectónico puro.

La cámara como espectador principal

LUX presentation by Rosalia

Presentacion del disco LUX de Rosalia.

Aquí ocurre el giro más radical, y el más contemporáneo.

El público físico no es el espectador principal. La cámara lo es.

El concierto está diseñado para pantallas verticales, TikTok, Instagram, streaming, fragmentación digital. El escenario funciona como un set cinematográfico continuo. La experiencia existe simultáneamente en el espacio físico y en el espacio mediado.

Esto conecta directamente con lo que (LA) HORDE llevan años explorando: cómo internet cambia la forma en que se mueve el cuerpo colectivo. Cuando los integras en el sistema de Rosalía, ocurre algo preciso: los bailarines dejan de acompañarla y pasan a definir el espacio físico donde ella se encuentra. Generan una arquitectura temporal. El espacio aparece y desaparece según el movimiento.

Casi como un edificio hecho de cuerpos.

El concierto como planta arquitectónica viva

— nota mental —

Sería fascinante mapear uno de estos shows en planta, como haría un arquitecto analizando un espacio público. Identificar trayectorias, nodos, densidades, vacíos, flujos. No números musicales, sino patrones de circulación.

Esto me recuerda a los diagramas del desorden de la mesa de comedor de Sarah Wigglesworth —una arquitecta que, como Rosalía, encontró en la aparente informalidad una lógica espacial muy precisa.

Rosalía se mueve en ese espacio simultáneamente como usuario, performer, protagonista y habitante. Todo a la vez.

Por qué los arquitectos deberíamos estar mirando esto

Hay una influencia silenciosa en el trabajo de Rosalía que casi nadie menciona: está mucho más cerca del fashion performance de Demna en Balenciaga o de las instalaciones humanas de Tino Sehgal que de cualquier pop star americana  Por eso mucha gente siente algo “raro” al ver sus presentaciones sin saber exactamente por qué.

No están viendo un concierto. Están dentro de una instalación performativa masiva.

Y eso, creo, es parte del mérito central de Rosalía como artista contemporánea: su capacidad de acercar al espectador promedio a una pieza de una altura y relevancia artística muy superior a un simple número de pop musical, sin que el espectador promedio necesite saber que eso es lo que está ocurriendo.

El problema espacial central del siglo XXI

Lo que sigue ya no trata sobre Rosalía. Trata sobre algo más grande.

Durante dos mil años, arquitectura significó construir forma permanente. Pirámides, catedrales, museos, casas. El valor estaba en la materialidad duradera.

Hoy ocurre algo radical: la experiencia cultural ya no se vive principalmente dentro de los edificios. Se vive en streams, clips, redes, eventos temporales, espacios reconfigurables. El edificio ha dejado de ser el centro y contenedor de la experiencia cultural.

Toda experiencia existe hoy simultáneamente en tres capas:

ESPACIO FÍSICO + ESPACIO MEDIADO (cámara) + ESPACIO DIGITAL (redistribución online)

Un concierto, una exposición, incluso un restaurante, fracasan si solo funcionan físicamente. Deben funcionar también como imagen distribuible. No imagen reproducible —eso ya era propio del arte moderno— sino imagen que viaja, que se fragmenta, que se redistribuye.

Rosalía ha entendido esto de manera casi instintiva.

Arquitectura como software espacial

El arquitecto tradicional diseña objetos habitables.

El arquitecto emergente diseña reglas, flujos, coreografías, comportamientos. Es decir: arquitectura como software espacial.

El escenario de Rosalía no es un objeto —un hardware— en el espacio. Es un protocolo de ocupación del espacio: dónde puede aparecer la acción, cómo circulan los cuerpos, cómo entra la cámara, cómo se redistribuye la experiencia, esto puede entenderse como un ejercicio de arquitectura performativa.

Muy similar a la forma en que se diseña conceptualmente una plataforma digital.

Y en ese sentido, (LA) HORDE está haciendo algo que me parece profundamente relevante para la disciplina arquitectónica: trabajar el movimiento colectivo como generador de espacio.

Antes, el edificio organizaba a las personas. Ahora, las personas organizan el espacio temporalmente. La forma aparece solo mientras ocurre. Luego desaparece.

Arquitectura sin edificio.

Una última idea

Bodies as definers of space and containment

Los cuerpos generan espacios y contenedores

La generación que hoy tiene 20–35 años percibe el espacio en un orden muy distinto al nuestro: primero como experiencia, luego como imagen, después como lugar físico. No al revés.

Por eso los cafés se diseñan para cámara, los museos para Instagram, los hoteles como sets narrativos. No es superficialidad. Es un cambio cognitivo que tiene implicaciones muy serias para quienes diseñamos espacios.

Dea alguna manera, Rosalía no está diseñando conciertos.

Quizás por eso resulta tan difícil describir exactamente lo que estamos viendo.

Está ensayando —en tiempo real, delante de millones de personas— una pregunta que también es arquitectónica:

¿Cómo se diseña un espacio que vive simultáneamente en el mundo físico y en internet?

Ese es, probablemente, el problema espacial central del siglo XXI. Y lo que estás viendo en LUX es un prototipo espacial para este siglo.

Vale la pena estar mirando.

¿O esto solo lo veo yo?

PREV
NEXT

Leave a Comment Cancel Reply

  • Recent Posts

    • Rosalía, (LA) HORDE y el cuerpo generando espacios colectivos
    • Natural Architecture: Larvae and the Human
    • Lo urbano, lo rural y la máquina extractiva: reflexiones desde la distancia
    • Solitude is Good Company: Luis Barragán’s Casa Majagua at Beta Timișoara 2024
    • Architects help you invest smarter
  • Recent Comments

    • Arquitectura de Realidad – En proceso de avance on Rogelio Salmona pt.1
    • M.Arch. Mariano Arias-Diez on Advantages Of Building With Rammed Earth
    • M.Arch. Mariano Arias-Diez on Building with Hempcrete
    • Daniel Roberts Newcastle on Building with Hempcrete
    • David Lehman on Advantages Of Building With Rammed Earth
  • Archives

    • March 2026
    • January 2026
    • August 2025
    • November 2024
    • February 2024
    • January 2024
    • December 2021
    • February 2021
    • January 2021
    • April 2020
    • May 2019
    • April 2019
    • January 2019
    • October 2018
    • August 2018
    • May 2018
    • April 2018
    • January 2018
    • November 2017
    • August 2017
    • July 2017
    • April 2017
    • March 2017
    • December 2016
    • July 2016
    • May 2016
    • February 2016
    • January 2016
    • December 2015
    • November 2015
    • August 2015
    • July 2015
    • June 2015
    • May 2015
    • April 2015
    • January 2015
    • December 2014
    • November 2014
    • October 2014
    • August 2014
    • July 2014
    • June 2014
    • May 2014
    • April 2014
    • March 2014
    • August 2013
    • July 2013
    • June 2013
    • May 2013
    • April 2013
    • June 2012
    • April 2012
    • March 2012
    • February 2012
    • September 2011
    • August 2011
    • March 2011
    • February 2011
    • January 2011
    • December 2010
    • November 2010
    • October 2010
    • September 2010
    • August 2010
    • July 2010
    • June 2010
    • May 2010
    • March 2010
    • February 2010
    • January 2010
    • December 2009
    • November 2009
    • October 2009
    • September 2009
    • August 2009
    • June 2009
    • April 2009
    • January 2009
    • November 2008
    • July 2008
    • November 2007
    • September 2007
    • October 2006
    • March 2006
    • November 2005
    • October 2005
    • September 2005
    • May 2005
    • January 2004
    • May 2003
    • April 2003
    • May 2002
  • Categories

    • blog
    • built
    • commercial
    • commercial space
    • competition
    • dirt
    • exhibition
    • extra large
    • featured
    • landscaping
    • lecture
    • projects
    • public
    • public space
    • publications
    • rammed earth
    • residential
    • small
    • teaching
    • unbuilt
    • urban design
  • Meta

    • Log in
    • Entries feed
    • Comments feed
    • WordPress.org
a10studio
  • instagram
  • facebook
  • twitter